03 mayo 2010

La Hora Vital, mis primas y el sexo de mis libros




03 mayo 2010

A estas horas, agotado, o al menos así me siento yo, solo te quedan ganas de acordarte de lo que pasa por el escenario de las nostalgias. Ayer me llamaron por teléfono mis tres primas y casi consiguen que me quedara sin palabras, mientras tragaba saliva. Rosa, Juanita y Montse, especialmente Montse, me dejó con un gran nudo en la garganta cuando me dijo al despedirse: Hei Enric, acorda't que téstim-ho molt, molt, saps? y claro, uno que ya no tiene la parte sexual en su mejor momento, pues me dio aquello que le pasan a mis ojitos cuando se ponen brillantes y cristalinos. Qué cosas dan los años, mira que poner ahora los sentimientos por encima de los pensamientos. Quien me ha visto y quién me ve. 

Hace unos días un buen amigo se atrevió a decirme: “Oye Enrique, yo no se como te lo montas, pero con todo el mundo que hablo me dice que eres un muy buena persona y que les encantaría conocerte” – Yo le dije: ¿Y tú que crees, Antonio? – “Pues yo creo - me dijo - que no te conocen bien, por eso prefiero no presentártelos, así, en modo virtual, estás mas guapo”. Iba a decirle que está hecho un pedazo de cabra grande, pero me arrepentí y me dije que a lo mejor tenía razón.

Por no tener, no soy capaz de terminar el libro que me prestó para siempre mi amigo Alberto, “La Conjura de los Necios” y es que los libros no tienen sexo, es decir, no tienen voracidad vital, y, por eso, no me inflan a bofetones cada noche, por no hacerles caso, desde hace ya demasiado tiempo. Son como los ángeles.

Agotado pero contento, me voy escuchando una de las mías, mientras vuelvo a iniciar un nuevo y diario reencuentro con el amor de toda una vida, buscando su latido. Feliz noche a todos.



1 comentario:

  1. Al leer este post y la mayoria de los anteriores demuestras sin descanso el amor hacia tu esposa singularmente y a tu familia en general, cuestión que me recuerda que es necesario y vital hacerlo todos, ya que en ocasiones damos demasiadas cosas por supuestas.

    P.D.Algún dia comprobaré si es cierto lo que te dice tu amigo Antonio

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