A cierta edad no solo hay que cuidar la salud; también conviene vigilar esos pequeños detalles que ayudan a mantener la frescura y el bienestar diarios

Imagen obtenida con la ayuda de la IA de Microsoft
06 octubre 2026
LA NOTICIA:
- Un reportaje divulgado por OK Diario aborda el llamado "olor a viejo", un fenómeno que algunos investigadores relacionan con una molécula que se genera de forma natural en la piel con el paso de los años. El artículo recuerda la importancia de mantener una higiene regular de zonas como la lengua, las fosas nasales, las axilas, los pies y el ombligo, especialmente a partir de los 60 años. Asimismo, subraya que determinados cambios persistentes en el olor corporal o en la piel deben ser valorados por profesionales de la salud.
MI COMENTARIO:
- Confieso que al leer el titular me he ido corriendo a comprobar si el ombligo seguía donde lo dejé ayer y, de paso, a pasar revista a las otras cuatro zonas "sospechosas". A estas alturas de la vida resulta que uno ya no tiene que preocuparse solo por la tensión, el colesterol o dónde ha dejado las gafas, sino también por una molécula con nombre de matrícula industrial empeñada en delatar nuestra edad.
- Pero, bien pensado, no está mal cambiar por un día los debates políticos, los sobresaltos internacionales y los tambores de guerra por una cuestión mucho más doméstica: mirar si llevamos la lengua limpia y los pies presentables. El mundo quizá no sea hoy un lugar más tranquilo, pero al menos podemos contribuir a que huela un poco mejor.
- Y si alguien nos pregunta cuántos años tenemos, siempre podremos responder con dignidad: "Los suficientes para saber dónde está el ombligo... y lavarlo todos los días".
Fuente https://tinyl.co/576z



