La ONU advierte sobre un episodio histórico de El Niño mientras la humanidad sigue consumiendo, contaminando y mirando hacia otro lado. La inacción política y la indiferencia social nos acercan a consecuencias que podrían ser irreversibles
24 octubre 2026
LA NOTICIA:
- La ONU ha lanzado un llamamiento a una acción anticipada urgente ante lo que ya se perfila como el peor episodio de El Niño de las últimas cuatro décadas. Millones de personas podrían verse afectadas por sequías extremas, inundaciones devastadoras, inseguridad alimentaria, desplazamientos forzosos y el agravamiento de crisis humanitarias en numerosos países. Los expertos advierten de que los efectos serán especialmente graves en las regiones más vulnerables del planeta, donde la población apenas dispone de medios para afrontar una situación que amenaza vidas, recursos y ecosistemas enteros.
MI COMENTARIO:
- Una vez más asistimos a una advertencia que debería sacudir la conciencia de la humanidad y que, sin embargo, corre el riesgo de perderse entre la rutina de titulares, discursos y promesas incumplidas. El deterioro de nuestro planeta ya no pertenece al terreno de las hipótesis ni de los debates ideológicos. Está ocurriendo ante nuestros ojos y sus consecuencias son cada vez más evidentes y devastadoras.
- El ser humano, con una mezcla de codicia, irresponsabilidad y cortoplacismo, sigue contribuyendo de forma estúpida a acelerar un proceso que amenaza el equilibrio de la vida tal como la conocemos. Es de locos. Se destruyen ecosistemas, se contaminan mares, ríos y atmósfera, se esquilman recursos naturales y se actúa como si las leyes de la naturaleza pudieran ignorarse indefinidamente.
- Lo que se avecina empieza a parecer imparable, no porque no existieran soluciones, sino porque durante décadas se ha preferido mirar hacia otro lado. Aquí seguiremos denunciándolo una y otra vez porque el silencio nos convertiría en cómplices.
- Sería fácil cargar toda la responsabilidad sobre los gobernantes, pero la realidad es más incómoda. Los dirigentes suelen asentarse sobre el respaldo de quienes los eligen, y ya sabemos aquello de que cada país tiene el gobierno que se merece. Cuando una sociedad premia la indiferencia, el consumo sin límites y la falta de visión de futuro, termina obteniendo políticas que reflejan exactamente esos valores.
- Lo más grave es que la dejación prolongada en la protección del medio ambiente está alcanzando una dimensión moral insoportable. Cuando se conocen los riesgos, cuando las advertencias científicas son constantes y cuando las consecuencias afectan a millones de seres humanos presentes y futuros, la pasividad deja de ser un simple error político para acercarse peligrosamente a una forma de abandono colectivo de la vida. Y esa es, probablemente, una de las mayores responsabilidades que la historia terminará juzgando.
Fuente https://tinyl.co/5D4S




