12 diciembre 2011

La pequeñez de los colgantes púbicos



12 diciembre 2011


El alma y hasta las partes blandas próximas al pubis, se ponen como la cucaracha esa que maté la semana pasada en el garaje de La Huerta y que ayer seguía ahí, a medida que se va acercando el día del gran duelo. No será a pistola, que va, tampoco a besos ni a cosas parecidas, todo será como un sueño, una perfecta sedación, no habrá dolor ni pena, pero yo, que queréis que os diga, es como cuando los hierves y luego los pones en agua fría para que endurezcan, así estoy yo. Nada comparable con lo que se siente, pero a veces y aunque resulta tópico decirlo, no se hace mas que esconder una gran verdad: Que la pequeñez de los colgantes púbicos se produce en los momentos de mayor amor a la vida y no todo lo contrario, como dicen por ahí algunos indignos y metamórficos deslenguados.

Feliz día, feliz semana y que tengáis una gran próxima hora, no me atrevo a mas, de momento.


 

4 comentarios:

  1. ¡Y yo que había leído con las prisas los colgantes púbLicos!

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  2. Animo mon amie,,,sobre las cucarachas seguro que nada comparable a la que encontre yo en una sopa castellana en un Restaurante de la playa de San Juan....pero eso es otra historia.

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  3. Gracias, EKK, noobstante, mi miedo no me lo da la cucaracha, claro. Gracias, un abrazo

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  4. Claro, EKK, gracias, asi lo habia entendido.

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