05 septiembre 2012
No se si os habrá pasado alguna vez, pero a mi ya son varias las veces que puedo contarlo. Me refiero a que de un modo ingobernable, a veces, suceden cosas ante las que no somos capaces de aportar explicación alguna sobre ellas.
Paseaba esta mañana por uno de mis lares favoritos y no se como se ha producido pero por un momento he notado que el mundo de mi alrededor se paraba, se quedaba quieto mientras una cariñosa y retumbante voz me decía: “Enrique; Saliste”. Me lo ha dicho hasta tres veces. Al instante, todo a mi alrededor se ha puesto en marcha, como si nada de lo que aquí relato haya sucedido. Solo me ha parecido ver una luz en el cielo que desaparecía a una velocidad de vértigo, dejando tras de si una larga y fina estela.
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Me alegro mucho de que hayas salido Enric......erá muy necesario. Por ello te ruego que en los próximos 50 años, año arriba, año abajo, no dejes de hacerlo.
ResponderEliminarUn abrazo