01 octubre 2012
Casi llego tarde, tenía que llegar antes de las 6 de la tarde y llegué casi en el descuento, pero llegué a tiempo, como no. Mi Madre lloraba desconsoladamente, su último hijo no dormiría esa noche en casa y, quizás, no lo hiciera nunca más. Mi Padre estaba mas entero, pero tenía sus ojitos azules mas brillantes que una copa de bohemia. Bromas, risas, fotos y entre un gran tormentón que se montó en cinco minutos, apareció ella, vestida de blanco, mas bella que nunca. Eso fue en el 72, hoy, seguimos celebrándolo como nunca.

Gracias, Joana. Mucha lucha y mucho empeño en conservar lo que se tiene. El problema es que el diablo se viste de seda para acechar y de amigo arrepentido en otras. Muchoas piedras hacen un buen caminar. Un abrazo, amiga y, ah, no es difícil solo se trata de querer cuanto mas, mejor.
ResponderEliminarAhí o donde nos dejen, pero ahí estaremos, amigo Antonio. Gracias por tu felicitación y por tus deseos.
ResponderEliminarGracias, Eva, eres un encanto.
ResponderEliminarGracias amigo Campillo, es solo cuestión de insistir.
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