Estaba comiendo dulces sin parar, me caían trozos por todas partes, era una verdadera locura. Nadie me llamaba la atención, parecían ni verme. Yo iba pidiendo, a mi amiga, la Salma Hayek de la Huerta, una lujosa bandeja tras otra. Al final me pedía los saladitos y esas flautas rellenas de jamón york y queso fundido que tanto me pirran, XD, como me estoy poniendo y, ah, cosa curiosa, no me duele nada. Es como si estuviera flotando. De pronto: “Venga Enrique, que ya son las siete y vas a llegar tarde a rehabilitación”.
Por el camino iba pensando que para dormir bien no hay nada mejor que irse a la cama sin cenar, si, es como salir a la calle sin haber leído el periódico, todo parece mas bonito, menos cruel y mejor.
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Pues parece que es muy bueno para la salud, amigo EKK, o, al menos, no hacerlo mas tarde de las 7.
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