No es fácil, nada fácil, convivir y sufrir las consecuencias de alguna inseparable compañera de viaje como la fibromialgia, la artrosis o la actitud punzante de algunos osteofitos, sobre todo cuando todas ellas vienen juntas. Es una vida difícil pero que, además, viene acompañada del aparente desprecio que el resto de los humanos, en general, muestra hacia el que lo sufre. Son las enfermedades del “cuentista”, es decir, son aquellas en que, la mayoría de las veces, no hay más prueba de sus existencia que las manifestaciones del propio que las sufre y, éste, el que la sufre, le duele mucho más el verse incomprendido en su dolor, que por el propio que le crean su activas compañeras.
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Otro e-abrazo.............
ResponderEliminarGracias, amigo Antonio pero lo de la e delante es un anglicismo. Yo prefiero poner la e detrás, ya sabes electronil mail = e-mail, correo electrónico = correo-e.
EliminarBromas y gusasa aparte, mil gracias por tu abrazo-e o e-abrazo, no importa, lo que importa es enviarlo.
Gracias, amigo EKK. Otro para ti, si, un abrazo-e.
ResponderEliminarEn general, Vicnete, estaré de acuerdo con la nta que le mandas a nuestra amiga Candela. Yo ya llevo tiempo que dejo de comentar sosas de la política con la asiduidad que antes lo hacía. me importa más intentar convencer a los que nos sucederán aquello que tú, como yo, recordamos de la infancia: Esto no se hace, esto no se dice esto no se toca ........ Creo que el mal está en la educación que hemos impartido desde la era democrática hacia acá, hemos o han, confundido libertad con libertinaje. No hemos sabido enseñar a respetar, ni a valorar que solo se tiene lo que se gana. En cuanto a lo del Dictador y su vuelta, me temo que aún y entendiendo que lo dices en un sentido coloquial, no puedo estar de acuerdo. En aquella época por decir y escribir lo que aquí tu yo estamos exponiendo nos podía costar la vida y eso, como recordarás, no es ninguna exageración. Comparto en que debemos cambiarlo casi todo, mandar a los golfos a su casa o a la cárcel, y enseñar a los que vienen que las cosas se pueden hacer de la misma manera pero bien, solo eso, si, pero eso que parece tan poco nos puede costar dos generaciones resolverlo, amigo Vicente. De momento, esa es mi opinión, no debemos decaer y por tanto, debemos seguir denunciando todo aquello que no nos guste hasta la saciedad, cada uno a su amnera y tú, a la tuya, lo haces fenomenalmente bien, Vicente.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte y ya sabes, es un honor verte aquí.