16 enero 2017
Tener amigos que vienen del país de La Pampa es una bendición. Te enseñan a manejar los diálogos en cualquier conversación pública o privada, se adornan con el arte de convencer mediante la palabra y te enseñan a vender y a venderse, llegando incluso, los más, a iniciarte en el arte del baile, de bailar un tango, como es el caso de hoy en el que mi amigo Oswaldo, el argentino, me ha regalado esta hermosa lección en forma de vídeo, donde la profundidad del sentimiento se abraza y funde con el arte del tango bien interpretado, con sentimiento:
Ay, el tango y sus grandes misterios... Sin duda, atrapa...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
No sé si tanto como las fotografías y las citas que nos regadas en tu Blog, amigo Ildefonso, pero sí, atrapa, me atrapa y siempre me sorprende.
EliminarFeliz semana
Delicioso vídeo para ver más de una vez y guardar. Precioso, me encantó. Feliz resto de lunes.
ResponderEliminarEs para guardar, así es, por cierto, a mis nietos les encanta.
EliminarFeliz noche, amiga María Paz
Emocionante.
ResponderEliminarTanto como vivirlo, amiga Tracy.
EliminarEstamos en la misma sintonía, querida Inma.
ResponderEliminarUn abrazo de martes