26 enero 2014
Un gran amigo, yo más que él de mi, creo, un gran ídolo de juventud y, después, como persona, debe afrontar mañana, una de esas luchas que siempre mal sueñas para uno mismo, y que él a va a acometer como lo que es, un ser único, valiente y, espiritualmente, perfecto. Llevaba desde hace, algo así, mi amigo Benet, como dos años, un voluntariado eficaz en favor de los que no tienen en que apoyarse por su mal, el mal de males, y él, como otros amigos excelsos, estaba en ello. No le han tratado mejor en el Hospital al que sirve, curiosamente, que a otros enfermos del dichoso mal, seguramente habrán pensado que él, como no, estará preparado, mejor que nadie para ello. Él, mi amigo Benet, siempre ha sido un líder en todo para mi, ejemplar para muchos y una gran persona. Ahora tiene un “nosequé” VATS que lo van a dejar nuevo. Amigo: Te quiero. Hazme el favor de salirte pronto de esta tontería, te necesito.

Hola, curioseando llegué a tu blog y me detengo en este emotivo escrito de amistad; de sentimientos intensos y solidarios hacia tu amigo.Es en los malos momentos cuando se necesita que nos digan esa bonita frase con la que titulas esta prosa: "Te quiero.Hazme el favor de salirte pronto de esta tontería.Te quiero".
ResponderEliminarMe emocionaste.
Un abrazo y pronta recuperación para tu amigo.
Convencida de que te hará caso. Un abrazo.
ResponderEliminarDe momento salió bien, Joana. Gracias.
EliminarEspero que todo vaya con la eficacia y bienhacer de quienes le cuidan, Enrique.
ResponderEliminarUn abrazo.