20 enero 2014 - 11 agosto 2016
Dos cañas, un café, dos apretones de mano que me han dejado sin dedo pequeño y un olor a carajillo caliente entre ojo y oreja que me ha dejado patidifuso. No se puede salir por la tarde como hace Vicente, ese viejo amigo del ladrillo que me he encontrado en la curva a la Playa, pasado de Magno, aguantando la barra de la Loli mientras le contaba a la “Puri”, desde el móvil, que estaba jugando al mus con los amigos. Luego, ya sabéis lo dura que es la vida del nómada que ejerce en terrenos en barbecho. Me he ido a la fisio y, sí, me he tenido que ir de la fisioterapia, se estaban poniendo insoportables. He hecho una grabación que he escondido detrás de esta imagen divina y, claro, es que hay cosas que yo no puedo hacer aunque quiera.
Aquí dejo la imagen y, ah, no dudéis nunca, tan sólo, de los amigos, dudad, siempre, de todo el mundo. Ahí va la imagen y, ya sabes, cliquea sobre ella para ver el vídeo:
Has hecho clic ? - Sorpresa? - Veis como tenía razón?: Es imposible hacerlo
Mañana os mando otro que tiene su aquél.
enriquetarragófreixes
El Magno, con moderación es una bebida muy relajante, amigo argy. Mi amigo es que se pasa.
ResponderEliminarPUES LA QUE NO HE MANDADO A NADIE ES ÉSTA, ALACANTÍ. ES, PARA MI, IMPOSIBLE. http://std3.ru/6f/34/1369451326-6f34f73942dab3b1e12135b3c1a04103.gif
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