No sé, amigo Campillo, hay festivales por aquí que sin tanto bombo muestran el mismo pelaje en su más concreto sentido de la expresión. Lo de los holandeses, todo un arte, qué pinturas, qué bicicletas. Arte puro, amigo, aquí no podrían prohibirlo, nosotros somos diferentes, nosotros los mandábamos limpiar.
A un prostatico empedernido cono yo, me duele solo verlos, amigo argy. Ahora bien, las bicicletas son una maravilla.
ResponderEliminarNo sé, amigo Campillo, hay festivales por aquí que sin tanto bombo muestran el mismo pelaje en su más concreto sentido de la expresión. Lo de los holandeses, todo un arte, qué pinturas, qué bicicletas. Arte puro, amigo, aquí no podrían prohibirlo, nosotros somos diferentes, nosotros los mandábamos limpiar.
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