30 mayo 2014
¿Si no la querías por qué la hiciste volver? Ella, con ese otro tú, quizás hubiera sido feliz.
Lo cierto es que nunca le perdonaste que se fuera con otro aunque lo hiciere con tu mejor amigo, una sola noche, y cuando tú ya llevabas meses con un arte inenarrable, colgándole los cuernos con la secretaria del consejo y, además, eso lo hizo tras tres noches de inexplicada ausencia tuya en ese aún mas inexplicablemente largo Consejo Extraordinario de la Empresa en A Coruña, que duró lo que nadie es capaz de creerse.
Ahora sois dos almas en pena, vidas truncadas por un machismo imbécil, tú a tus paseos de 9 a 9 y ella a sus libros, sus revistas y a sus nietos.
Lo cierto es que nunca le perdonaste que se fuera con otro aunque lo hiciere con tu mejor amigo, una sola noche, y cuando tú ya llevabas meses con un arte inenarrable, colgándole los cuernos con la secretaria del consejo y, además, eso lo hizo tras tres noches de inexplicada ausencia tuya en ese aún mas inexplicablemente largo Consejo Extraordinario de la Empresa en A Coruña, que duró lo que nadie es capaz de creerse.
Ahora sois dos almas en pena, vidas truncadas por un machismo imbécil, tú a tus paseos de 9 a 9 y ella a sus libros, sus revistas y a sus nietos.

Quizás solo hablemos de algo que hemos visto pasar muy cerca, Detalles, o quizás solo sea un mal sueño. Estas historias se escriben y no siempre sabes por qué.
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