22 mayo 2014
Sé que Arturo no está en su mejor momento, falto de motivaciones vitales y de vibrante salud, pero hoy me ha dejado helado tras nuestra corta conversación en la hora de nuestro café de madrugada. Al verlo serio, muy serio y los ojos clavados en la puerta, le he preguntado:
-"¿Qué te pasa Arturo?"- "Nada, Enrique, solo que se ha muerto mi mejor amigo"- "¿Lo conozco?-"Sí, Enrique ... soy yo"- "Eso es una tontería, Arturo"- ¿Tú crees?
Y Arturo se ha marchado sin volver la cabeza, seguramente para no volverse estatua de sal, y a mi me dejado sin saber que pensar.
Dicen que no hay cuerpo que resista ante una mente enferma y eso, sin duda, es una gran verdad y un gran mal.
Enviado de Samsung Mobile Note III

Total y admirablemente cierto, Tracy, nada como una vida para vivirla, lo demás, tan solo, son excusas.
ResponderEliminarFeliz tarde.