Hace muchos años creía que para llegar a la cima profesional, social y familiar, hacía falta una gran preparación, mucho esfuerzo y maneras. Ahora, a mis sesenta y cinco, creo que hace falta grandes maneras, esfuerzo y una mínima preparación.
Decidido: Moriré viviendo, esa es mi promesa y mi deseo… ahora veremos si me dejan … si nos dejan
Este es un lugar que está ubicado detrás del ojo que oculta la maldad, las guerras, la política y las malas gestas humanas, aquí solo se escribe sobre salud, clima y sobre los sentimientos que alimentan nuestras ganas de vivir
Te sorprendería la cantidad de personas que habré contratado en mi vida que sin tener la misma carrocería que mi prima, les ha ido muy bien en su actividad profesional. Hay personas que tienen ángel, sin más.
ResponderEliminarGracias, como siempre, por tus visitas a este blog de mis amores y desahogos ordinarios.