30 junio 2014
Estaba volando en medio del gran ruido de las copas de la larga noche del viernes la nuit, con los ojos abiertos y sin oír nada, ni, escasamente, a nadie pero, en medio de la nada, aparecieron ellos. Solo oía la música pero ellos estaban ahí, volando conmigo, un hallazgo feliz …
Pero, ¡todo un hallazgo!, Enrique. Forman una excelente pareja y conjugan movimientos con el ritmo musical.
ResponderEliminarUn abrazo, Enrique.
Yo solo soy tu alumno, amigo y maestro, Campillo.
EliminarVaya, Toni, veo que te has fijado bien, sí, pero no era eso, era la música y el ritmo, también.
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