20 julio 2014
Anoche, un experto en eso del ligoteo veterano, con su identificativa cadena de oro al cuello, y su mocho puesto como pelo, me decía: “Ay, Enrique, nunca entenderás nada de nada de estos asuntos: Mira, la diferencia entre sexo y seso, es solo un letra delante de la olla” – La putada, con perdón, es que me tuvo pensando un buen rato en que me había querido decir.

Ya sabes, solo observar, luego, ellas solas, las palabras, viene a mi, amigo Antonio.
ResponderEliminarEl dedo en el percutor del cañón, maestro Campillo. Vaya frase más buena. Me la llevo al cuadro de honor de mis bloguerías queridas.
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