29 octubre 2014
Leer las noticias del día donde se discute en un Juzgado de Castellón sobre la connivencia de los políticos de turno y la bondad del pago de unos honorarios millonarios de un proyecto Público que nunca se realizó, a Calatrava, me deja sin ánimo. En la página siguiente y ante el imparable avance de la intención de voto a favor de PODEMOS los PPeros y los del incapaz, aún y renovado, Partido Socialista, compiten, ahora, en la denuncia de la corrupción cuando la llevan en todos sus bolsillos, haciendo con ello un repugnante ejercicio de falsa retórica que molesta y mucho, a la gente de a pie. Pues bien, ante tanta desmoralizante noticia y tanto despilfarro y saqueo de las arcas de lo Público, se puso ante mi una noticia, en TV, que, sin duda, debiera ser de primera página: Una niña de unos diez años, contaba un muchacho, voluntario que sirve en los comedores que yo llamo de la vergüenza, se acercó tímidamente a él, y le dijo ... "¿Tendrían una tostada de pan con aceite y sal, que a mi padre le gusta mucho para cenar?" - El muchacho, que no podía contener su emoción mientras lo contaba, explicaba que se la preparó y la niña marchó contenta y feliz con su tostada, y la historia concluyó, sin que el muchacho pudiera evitar sus lágrimas, cuando explicaba, sin poder terminar de contarlo, que la niña volvió al día siguiente y, tímidamente, acercándose a él y con voz muy entrecortada, le dijo ... "A mi padre le gustó mucho la tostada de ayer noche, ¿Podrían darme otra para que deje de llorar?"
Creo, a veces, que no sé en qué mundo vivo, pero lo peor es que no sé en cual podría vivir sin que la niña de la tostada tuviera que pedirla para que su padre pudiera dejar de llorar.
Enviado de Samsung Mobile Note III
.
.


Si, Taty, tengo cinco nietos y el mayor tiene siete años. Sufro por ellos.
ResponderEliminarUn honor verte por aquí.
Lo que más duele es que, mientras se dan situaciones tan dramáticas como la que has relatado, nuestros gestores públicos sólo se han dedicado a medrar y, en un alto porcentaje de ellos, a enriquecerse ilícitamente a costa de empobrecernos. Lo bueno es que, por lo menos, ahora parece que empezamos a despertar...
ResponderEliminar