02 octubre 2014 - 2016
Está publicado, ya, en algunas webs y blogs con marcado estilo de denuncia ácida y satírica, pero me pirra publicarlo de vez en cuando por si se nos olvida:
El Administrador de un Partido le dijo a un Caballero, que estaba ocupándose de sus propios asuntos:
- ¿Cuánto pagaría por tener una Candidatura para un cargo público?
- Nada -replicó el Caballero.
- Pero contribuiría con algo de fondos a la campaña para apoyar su elección, ¿verdad? -preguntó el Administrador del Partido, guiñando el ojo.
- Oh, no, claro que no -dijo seriamente el Caballero-. Si el pueblo desea que trabaje para él debe emplearme sin que yo lo solicite. Estoy muy cómodo sin ningún cargo público.
- Pero -lo urgió el Administrador del Partido-, un nombramiento es algo deseable. Es un gran honor ser un servidor del pueblo.
- Si el servicio del pueblo es un gran honor -dijo el Caballero- sería indecente de mi parte buscarlo; y si lo obtuviera por mi propio esfuerzo dejaría de ser un honor.
- Bueno -insistió el Administrador del Partido-, espero que por lo menos apoyará la plataforma del partido.
- El Caballero replicó: Es improbable que sus autores, sin haberme consultado hayan expresado fielmente mis puntos de vista y opiniones; y si respaldase su trabajo sin estar de acuerdo con él, sería un mentiroso.
- ¡Usted es un hipócrita detestable y un idiota! -gritó el Administrador del Partido.
- Ni siquiera su buena opinión acerca de mi idoneidad -replicó el caballero- logrará convencerme.
enriquetarragófreixes

Sí, Valaf, a nosotros nos pasa lo mismo. Luchamos mucho para llegar hasta aquí y la decepción es grande. No obstante, tengo cinco nietos de muy corta edad y ese hartazgo, ese desencanto, lo voy teniendo que apartar para prepararme y poder darles explicaciones de lo que pasó y de lo que les puede pasar. Todo menos apatía, nos costó mucho llegar hasta aquí.
ResponderEliminarUn abrazo.
Vaya amigo, veo que por estos lares nos agobian los mismos olores.............
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