14 febrero 2015
Hace unos días una amiga del Facebook publicó en su página una de sus siempre agudas “postales” y que dejo ahí arriba. Primero diré que entiendo que la feisbuquera y aguda frase está dirigida tanto a lo que llamamos “singles” por una u otra razón, como a los que llamamos “doubles” con su relación en cualquier estado de salud. Es curioso que, analizadas las respuestas recibidas en mi correo-e, tras haberla enviado a un determinado grupo de amigos, y leídas las manifestadas en su propia página, he llegado a una especie de conclusión demoscópica, y que dejo abajo.
Es curioso observar que todas las mujeres en un 96% se decantan por declararse escandalosamente libres más que solas, pero ese porcentaje solo se queda en el 42% en el caso de los hombres. Este resultado me resulta inconfesablemente sorprendente y cruel, a la vez que me hace consolidar la idea que tengo sobre determinadas encuestas y que resumo en una pregunta sin respuesta: ¿Decimos siempre la verdad cuando alguien nos pregunta por algo que afecta a nuestra intimidad? Por otra parte me pregunto yo: ¿Se sienten las mujeres atrapadas en las relaciones de pareja y sin solución que lo remedie a su alcance? ¿Se libera y renace la mujer cuando se deshace de su pareja para siempre? ¿Acaba el hombre arrepintiéndose de haber sido infiel, de haber sido condenado al divorcio o es cierto que solo tiene una neurona activa en su cerebro?
Nota: Sin poderlo jurar, por razones obvias, diré que, de los 36 preguntados, solo hay un viudo, viuda, en este caso, 26 son singles y 9 son doubles.
PD: He estado tres veces a un solo clic para eliminar esta bloguería antes de publicarla … finalmente la he dejado vivir y pido disculpas por ello. Espero sepáis perdonarme.


Gracias, mimarrzgz por darle validez ... es la opinión del mundo que me rodea ... me quedo más tranquilo.
ResponderEliminarFeliz carnaval y feliz copeo en el Paseo de la Independencia ¿Existe aún el Storck Club de los 70?