Un día tranquilo, tener un día tranquilo, no es algo que me haya gustado nunca practicarlo, ni tampoco me fue posible disfrutarlo en un muy próximo y tan lejano a la vez, ayer, pero ahora, que cuando me miro al espejo tengo que reconocerme, que cuando intento apretarme el cinturón del pantalón me duele el codo; ahora que cuando intento leer un libro tengo que abrir la luz y ponerme las gafas aunque sean las doce de la mañana; ahora que cuando tengo que atarme los cordones de los zapatos tengo que emular a los Beatles y su Help; ahora que cuando alguien lleva un rato hablando conmigo quien se halle a mi lado tiene que decirme …
¿Oyes lo que te dicen?; ahora que bajar una escalera es un riesgo y subirla un imposible; ahora que quitarte una camiseta por el cuello es una clase de fisioterapia; ahora que acordarte de lo que le dijiste ayer al farmacéutico solo es posible si lo apuntas y un imposible saber donde dejaste la nota; ahora que solo quedan los ideales y una fuerte pasión por enamorarme de la vida, pues, si, hoy lo ha sido …
Ahora, sentado, casi inmóvil, tratando de congelar esos músculos perdidos en la nada, que ya nunca volverán, me he puesto a escuchar a Iyeoka y … se hizo el silencio y la paz. Probadlo, habla contigo … pregúntate qué … creo que nunca sabrás cómo … pero tampoco será peor que saber con quién.

bravo por ti que conseguiste que fuera un día tranquilo
ResponderEliminarPor aquí, mcf, hace calor, pero no mata ... 31º C y ... ah, no son exageraciones, si exagero ... me salgo del mapa
ResponderEliminarPor aquí, mcf, hace calor, pero no mata ... 31º C y ... ah, no son exageraciones, si exagero ... me salgo del mapa
ResponderEliminar