10 julio 2015
Los placeres de la vida nada tiene que ver con todo aquello que siempre soñé cuando era un niño. El paso del tiempo me ha convertido en un feroz admirador de las cosas sencillas, furibundamente simples y cariñosamente mías, solo mías. La esencia, como todo lo escaso, es difícil de encontrar y aún más, de saber ver.

Amigo Enrique estamos en que la Felicidad está emparentada con la sencillez
ResponderEliminarUn abrazo
Así es, sencillamente así, amigo Toni.
EliminarFeliz viernes la nuit