03 diciembre 2015
Si no sientes algún escalofrío al ver este vídeo es que algo falla en ti o quizás sea yo el que tenga que hacerme mirar esa parte del alma que ya no duele. Trata sobre un abuelo olvidado, una mesa de Navidad y una mentira que les obligó a todos a cambiar sus planes y a darse cuenta de lo importante que ese viejo era para ellos.
Más de la que conocemos Tracy. Un horror. Yo aún recuerdo aquello del abuelo sentado en el sillón en un rincón del salón ... ahora los veo a todos en las Residencias, su casa vendida en beneficio de los niños y el abuelo a delirar en esos edificios del horror.
ResponderEliminarTengo que confesarte una cosa, Enrique, yo soy una llorona :)
ResponderEliminarConfesión mediante, como ya habrás imaginado, te escribo este comentario a tu entrada con los ojos aún húmedos..
Y es que este vídeo habla de muchas cosas, de la soledad, de como en algún momento olvidamos lo importante, de lo desagradecidos que somos con nuestros mayores, también con nuestros pequeños, no te vayas a pensar... a unos los apartamos dando por finalizada su utilidad y a otros tratamos de grabarles a fuego nuestras normas, y con ellas, alguna de nuestras frustraciones.
Habla pues, de muchas cosas, aunque el mensaje final sea de esperanza, la esperanza de que el amor se impone a todo. Pero he de confesarte otra cosa, también soy algo pesimista, y mi pesimismo me hace creer que la mayor parte de esos finales felices solo existen en los anuncios y en las películas.
(A mi pesimismo le salen grietas, unas grietas cada vez más grandes, por las que se cuela la idea de que, habiendo personas que sienten como tú, en este mundo aún hay esperanza para un bienaventurado final).