Fotografía de Robert Doisneau
09 enero 2016
No sabía si estaba soñando o no, pero el caso es que el coche con altavoz de la funeraria andaba anunciándolo por todas las estrechas calles del pueblo, parecía como si algo me impidiera oírlo pero era cierto, nuestro amigo XXX había muerto. Corrí hasta el Santuario del café de madrugada de la Huerta y la escena era lo que esperaba, parecía un funeral - "Ya ves, Enrique, no somos nada, todo se acaba" - "¿Quién se lo iba a decir al Juanico? El sábado lloraba aquí los goles del Madrid y hoy ya no está" ...
La hora de las apologías es algo que nadie espera con gusto, lo asumimos, (las de otros, claro), con un ritual que a mi, siempre, me ha parecido dignamente romántico y arqueológico, pero lo que nunca había visto es que al grito de ... ¡¡¡ Va por Juanico ¡¡¡, ese grupo de rudos hacedores de la parte del PNB más maltratada del País, (La Huerta), se fundieran, todos, en un abrazo de esos con ruidosas palmadas en la espalda y babas en cuello ajeno, de tal intensidad que me llegaron a emocionar, tanto, que no tuve más remedio que unirme al colocón de Marie Brizard que nos unió más que nunca en un intento desesperado, sin decirlo, de aferrarnos a la vida con la mayor rabia que se pudiera generar en nuestras entrañas.
N: “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”, es un dicho muy castizo que siempre me costó entenderlo … ahora ya no tanto.

Ya sabes, Crónicas, la gente del pueblo es muy sincera, muy noble ... pero un poco bestia, quiero decir muy ruda. Emocionante y distinto.
ResponderEliminarFeliz fin de semana.
Por si hay aburrimiento ... https://etarrago.wordpress.com/2011/07/30/una-tarde-de-placer/
ResponderEliminarHay que brindar siempre, por los que se quedan y por los que se van. Hay que brindar fuerte, que desde donde estén los otros nos escuchen y sepan cuánto celebramos haberles conocido.
ResponderEliminarUn abrazo grande, amigo.
Las verdad es que la vida es absurda en sí. A veces no tiene ni pies ni cabeza. Un saludo.
ResponderEliminarSi, e irracional, amigo EKK.
EliminarUn abrazo de martes, noche.