15 enero 2016
Uno siempre cree que la realidad está y vive en todo lo que se mueve en su entorno; en esas luchas mortales por arrancar el coche antes que nadie en el semáforo de turno para ganar ese minuto que has perdido haciéndote el remolón en la cama; en las peleas con la Jefa de personal que se empeña en recriminarte a diario que por muy importante que te creas debes cumplir el horario como todos los demás; en esas broncas tertulianas entre compañeros salvadores de la patria que creen que a los catalanes lo que les hace falta es una pasada por la piedra por parte de los poderes públicos de la denominada Spain; en esa lucha por mantener el empleo a toda costa aún y sabiendo que no haces nada bueno ahí, ni nadie te valora; en que te acabes enterando y defendiendo lo contrario, porque tu mundo de amistades se centra, tan solo, en los círculos donde ejerces poder; en como interpretar eso de que llegar a viejo supone tener ahorrillos y no malgastar a porrillo en las rebajas o en largas noches de copas para olvidar con los compañeros de trabajo discutiendo sobre lo muy cabrito que es el Jefe de turno que solo aprieta y no da nada; en que la secretaria del Consejero Delegado seguro que se entiende con él y eso no lo sabe ni su mujer porque debe ser sorda o ciega: en … en tantas y tantas cosas que, al final no nos deja ver que la realidad no es una cuestión exógena, nada de eso, la realidad, la única realidad de lo nuestro, de nuestra vida, de nuestro pensamiento, vive tan solo en nosotros mismos, es una cuestión absolutamente endógena … vive en nosotros y con nosotros. Lo demás … lo demás es solo lo que se ve, lo importante está en nuestro interior, en nosotros, si manejas tu interior la realidad será la tuya y no la de los otros. Lo peor, sin duda, será enterarse tarde, muy tarde.
Uno siempre cree que la realidad está y vive en todo lo que se mueve en su entorno; en esas luchas mortales por arrancar el coche antes que nadie en el semáforo de turno para ganar ese minuto que has perdido haciéndote el remolón en la cama; en las peleas con la Jefa de personal que se empeña en recriminarte a diario que por muy importante que te creas debes cumplir el horario como todos los demás; en esas broncas tertulianas entre compañeros salvadores de la patria que creen que a los catalanes lo que les hace falta es una pasada por la piedra por parte de los poderes públicos de la denominada Spain; en esa lucha por mantener el empleo a toda costa aún y sabiendo que no haces nada bueno ahí, ni nadie te valora; en que te acabes enterando y defendiendo lo contrario, porque tu mundo de amistades se centra, tan solo, en los círculos donde ejerces poder; en como interpretar eso de que llegar a viejo supone tener ahorrillos y no malgastar a porrillo en las rebajas o en largas noches de copas para olvidar con los compañeros de trabajo discutiendo sobre lo muy cabrito que es el Jefe de turno que solo aprieta y no da nada; en que la secretaria del Consejero Delegado seguro que se entiende con él y eso no lo sabe ni su mujer porque debe ser sorda o ciega: en … en tantas y tantas cosas que, al final no nos deja ver que la realidad no es una cuestión exógena, nada de eso, la realidad, la única realidad de lo nuestro, de nuestra vida, de nuestro pensamiento, vive tan solo en nosotros mismos, es una cuestión absolutamente endógena … vive en nosotros y con nosotros. Lo demás … lo demás es solo lo que se ve, lo importante está en nuestro interior, en nosotros, si manejas tu interior la realidad será la tuya y no la de los otros. Lo peor, sin duda, será enterarse tarde, muy tarde.
enriquetarragófreixes

Sí, Mucha, es que hoy no ha salido el sol en mi mar y ... me falta algo de ánimo vital. Cuando estoy triste el alma llora y el teclado se dispara. La realidad es la que es pero sigo negando a vivir la que me proponen los otros, solo acepto vivir la mía.
ResponderEliminarUn abrazo, querida poetisa y, sí, voy para allá y espero encontrar ese nuevo blog en tu perfil. Allá voy