27 enero 2016
Ayer fue Pedro quien sorprendió a mis sentidos ... hoy ha sido Julián.
Julián es un veterano adolescente, enamorado de la luna, de la noche, de la literatura, del bar de barrio, del café de madrugada y de las su muy largas verbenas en el ocio de tener que pensar para no morir de amor, siempre por amor. Julián es un madrileño de pro que gusta recrearse con la esencia del verbo, del saber hablar bien. Fue político y hoy politólogo de lujo en una importante emisora de su barrio. Julián es, como el mismo dice, solo una persona más que vive por ser lo que quiso y aún quisiera ser. Julián, hablando de amor y gente a seguir por su incansable abrazo al "no te rindas", es una persona admirable.
Julián habla siempre de ella y le gusta hacerlo, aún más, cuanto se siente en familia ... entre amigos ...
"Yo, yo y siempre yo, eso es de lo que le gusta hablar a la gente, Enrique ... nadie escucha al otro, al de al lado, al que vive contigo. Pasa un año, dos o tres, quizás alguno más, pero se acaban separando. Descubren que esa vista de la diosa de pezones erguidos y desafiantes, bajo un rojo y corto vestido que los cautivó no era amor ... horror, nuestros viejos tenían razón ... cuando regalas el sexo solo engañas al amor. Un polvo es lo que es y hoy aún más cundo hacerlo con casi cualquiera es solo cuestión de voluntad. Dirás que soy un fósil o un vertebrado prehistórico pero es lo que siento ... yo tenía veinticinco cuando la conocí y ella veintidós. Me casé con ella y vivimos tres años juntos ... una rara enfermedad se la llevó ... nunca he podido querer a nadie más ... hoy tengo sesenta y nueve y ella sigue teniendo veintidós ... yo la sigo queriendo como la conocí."
Bien, Julián, mi Pedro de hoy, me ha hecho reflexionar sobre la validez de los sentimientos que algunos seguimos manteniendo y que aunque me sorprenda que siempre acaben contándome sus cosas más íntimas a mi, no hacen más que potenciar en mis sentidos que eso que algunos aún llamamos amor, aún exista y que su contagio es aún más que posible si se es capaz de sentirlo.
Enviado desde Samsung Galaxy S6 +

Te diré, amigo toni, que las histrias de amor son las que me gusta publicar y contar, las que acaban mal o solo hablan de muerte, cotilleos o desamor, no me gustan ... de esas ya se encargan los periódicos en contárnoslas, queramos o no saberlas.
ResponderEliminarEn cuanto a la foto, te diré que me la ha mandado el mismo Julián en uno de esos OneNote que suelen mandar los más pijos intelectuales del medio virtual más avanzado, con una preciosa dedicatoria. "Mi Gloria era, más o menos, así, o así es como la recuerdo, bella como un despertar en primnavera, dulce como el azúcar y joven como el día ... una belleza sin par"
Mi amigo es genial y tú también, Inma. Gracias por venirte a este patio de gente discreta y amante de los placeres del sentir y apreciar lo bello.
ResponderEliminarFeliz noche.