07 Febrero 2016
"Lo tenía todo, sabe usted, mi mujer, mi cuenta de ahorro, mi niña y mi profesión ... daba clases de piano en Maristas. Tenía toda un vida por delante, tranquila y felizmente aburrida. Decidí aceptar una oferta de trabajo para realizar una gira por toda Europa con una conocida filarmónica que duró tres, cuatro, cinco y hasta diez años, de orquesta en orquesta y de cama en cama, hasta que acabé tocando en un club nocturno en Benidorm y durmiendo con una señora estupenda de Mayabeque que también corría la noche cantando y bailando en cualquier Club. Lo perdí todo ... mujer, niña, profesion y hasta mis ahorros, fue un desastre. Mi mujer enviudó de una segunda nupcia con un rico señor de Madrid y alli vive con su hija - que tampoco acertó con su matrimonio - sus nietos y su fortuna, en una gran ático del barrio de Salamanca, en invierno, y en su mansión de La Granja, en verano. A veces me invitan a ir ... y yo voy. Creo que no me odian ... pero yo les lloro cuando no están, cuando no me ven. Fui un estúpido, Enrique, pero a veces creo que algún ser superior dirigió mi vida en otra dirección para que ellas pudieran ser felices. Yo nunca hubiera sido capaz de darles alegría alguna ... mi frustración me lo hubiera impedido. Yo no me quejo ... solo me hago preguntas sobre si escogí el camino correcto. Yo, a mi manera, he sido feliz ... y creo que aún lo soy ... nací y viví como quise y en eso sigo. Mi virtud estuvo en apartarme de sus vidas".
No estaba siendo un domingo cualquiera para el pianista del ayer, el autobús que recoge a los jubilados del Ateneo sin familia para llevarlos a dar su vuelta dominical por unos escasos 10 €, dejó en tierra a Marcelo, a ese pianista retirado que vive saboreando su pasado, sus pecados, su presente ... y su feliz soledad ¿Un Golfo irresponsable? ¿Un vividor empedernido? ¿Un rebelde fruto del encorsetado social correcto?
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Estos retazos de vida son alimento para el alma. Me parece precioso lo que dice tu amigo, sobre ese supuesto ser superior que lo apartaría de su mujer y su hija. Es pura vida lo que nos cuentas aquí.
ResponderEliminarMil gracias por compartirlo.
Besos y feliz domingo
Eso, amigo Holden, te dignifica, y te hará, sin duda, escoger el camino correcto. Nada peor que tener que arrepentirse de algo, no obstante, hay quien por no hacerlo, hace suyo cualquier discurso ... y hasta se lo creen. Dices bien, amigo ... un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMiedo a la libertad...
ResponderEliminarA mi amigo le dio miedo la rutina, una vida sin emociones y se lanzó a la aventura en busca de un sueño desconocido. Buscó realizarse, buscó su libertad y descubrió que no era eso, ser feliz es otra cosa, amigo mimarzgz.
EliminarUn abrazo de lunes
Ay, la vida, tan complicada, que tantas veces conduce al hombre a la soledad...
ResponderEliminarMagnifico el modo en que nos has narrado la historia
Un abrazo
Tienes razón, Eme, to también pienso así. Una vez un amigo que ya cumplió, no hace mucho, los 80, me dijo: "Mi secreto es tener, siempre, un objetivo a cumplir mañana. Tener obligaciones, si no las tengo me las busco."
ResponderEliminarUsar la vida es un feliz remedio, amiga y, ah, bailar, siempre, basta con cerrar los ojos.
Un abrazo muy fuerte.
Como siempre, tu reflexión, amiga Marta, da luz a mis preguntas casi siempre sin respuesta.
ResponderEliminarUn abrazo de lunes.
Todos siempre nos arrepentimos de algo No existe un pasado perfecto pero si pluscuanperfecto
ResponderEliminarAsí es, querida Mucha, todo es pluscuamperfecto si puedes tocar el amor, vivir con él, sentarte con él, vivir dentro de él ...
EliminarUn abrazo, amiga.
Así es, querida Mucha, todo es pluscuamperfecto si puedes tocar el amor, vivir con él, sentarte con él, vivir dentro de él ...
ResponderEliminarUn abrazo, amiga.