Glasgow Gorbals 1968 | ©Jürgen Schadeberg/Mitteldeutscher Verlag
12 mayo 2016
Mis ojos no daban crédito, una anciana que andaba con gran dificultad frente al Ateneo era casi arrastrada por una joven y llamativa cuarentona al grito de ... "Venga, Mamá, que torpe eres, vamos a llegar tarde".
Ante tal visión nuestra más veterana ateneiense*, Leonor, empezó a "largar":
"Si no les oyes cuando te hablan, eres un viejo inútil y sordo; si no vas a su ritmo cuando tienes que ir a El Corte Inglés para que les compres algo (en otro caso no te llevarían), eres una vieja inútil y un estorbo; si te metes en alguna conversación en la mesa o le dices algo a los niños, te mandan callar al grito de "Mamá no te metas". Los viejos hoy somos un estorbo, estos desagradecidos solo desean vivir al día, a toda velocidad y con las mayores comodidades, viviendo por encima de sus posibilidades y sin guardar nada para el mañana, su mañana y lo hacen porque piensan vivir de la herencia de sus padres y hasta de sus abuelos si es que viven lo suficiente para ahorrar lo que a ellos, a los jóvenes, les hará falta para su forma de vida. O sea, Enrique, somos una mierda; ni nos quieren, ni nos soportan, solo aspiran a que les molestemos lo menos posible y a que nos muramos con todos los ahorros sin gastar y con el patrimonio inmobiliario libre de cargas. Menos mal que yo de todo eso nada de nada, pienso morir pobre y sola, lo sé, pero me lo voy a pasar pipa. Estos niñatos si quieren algo tendrán que ganárselo como hicimos nosotros. Daría lo que fuera para ver la cara que harán todos mis descendientes cuando les lean mi testamento."
Y la veterana Leonor nos dejó a todos sin habla, descompuestos y con la mirada puesta en nuestro escenario más íntimo meditando sobre su profecía. Una voz enérgica, la de Arturo, se elevó por encima de la de todos y dijo: "Niña, tráete una botella de tu mejor vino y seis copas ... Leonor, tienes razón, que coño, brindemos por nosotros y por nuestro hoy."
*ateneiense = del Ateneo

Repito aquí mis elogios hacia tu extraordinaria forma de ver y sentir este asunto, querida Mucha. nadie ve lo que no sufre o siente y tú eres una persona extraordinariamente bella y vital ... eres una persoba sin edad.
ResponderEliminarQuizás aquí no haya yo querido hablar de vejez, sino más bien de soledad, de desagradecimiento y de irresponsabilidad por parte de los descendientes hacia sus ancestros.
Un abrazo, amiga
No es mi caso, pero sí, desgraciadamente tienes razón Celia. Cada día veo más y más casos de este estilo ¿La sociedad emergente se ha deshumanizado?
ResponderEliminarUn abrazo, amiga
Tan real como la vida misma, amigo... Así es...
ResponderEliminarSupongo que nosotros, de jóvenes, también debimos ser así, ¿quién sabe?
Un abrazo
Seguramente,amigo Ildefonso, pero lo raro es que yo no tengo esa percepción. Dices bien: ¿Quien sabe?
EliminarAy, Mara, conozco una amiga que la pensión de su padre la cobra ella directamente y es ella, la hija, la que les administra la vida y la de sus cuatro nietos pues la niña es más que divorciada, abandonada, licenciada en químicas y en paro. La situación económica ha cambiado todos los valores, por tanto no sé si es comparable la situación actual con la de los 50 o 60 de nuestra infancia y juventud. Yo, sin duda, creo que hablo de valores perdidos en muchas de las familias que conozco ... el tiempo dirá. De momento, aunque me cuesta, quisiera ser optimista.
ResponderEliminarSaludos y feliz viernes
¿Valores? Creo que una mitad de los humanos los ha perdido y la otra mitad los ha aprovechado- hablo, concretamente de las residencias de ancianos, que deberían ser gratuítas, hermosas, creativas, llenas de salud, amor y dignidad. Hay uchos ancianos con tipos de demencias incurables para quienes vivir en sus hogares, aún estando sus hijos, supone un verdadero peligro para ellos. Hay ancianos para cuyos hijos, una postración resulta imposible de manejar. Hay, a fin de cuentas, personas adorables, que han vivido una vida plena o llena de dificultades, que están sanos o enfermitos, que son amados por sus hijos o no, y de tantas características como ancianos existen.
ResponderEliminarMe pregunto... ¿No será que el mismo constructo social es el que los elimina una vez no les interesa? ¿No será que la sobreocupación de los hijos hace que realmente sean un transtorno en sus vidas? ¿No será que los humanos somos repugnantes a veces?
El cuidaddo del anciano debería ser primordial y los gobiernos deberían centrarse en ello, porque ninguno de nuestros mayores debe sentirse alejado del bienestar, porque ellos cotizaron y gracias a ellos los gobernantes siguen funcionando al igual que el sistema sanitario o educativo o el que sea. Porque hay que mimarles, venerarles y atenderles con mucho amor.
Porque cuando es imposible, por su bienestar sincero, tenerles en casa y llega el momento de la dura decisión, solamente los muy acaudalados pueden permitirse tener a los suyos con doctores o enfermeras cercanos, porque no puede ninguna economía de trabajador permitirse el lujo. ¿Lujo? ¿Lujo cuidar de los ancianos?
No sé, pero cuando no se cuida del débil en un país, ese país no merece la pena en su existencia.
Siento el rollo.
Un beso.
Ay, censura, tras un largo y viajero fin de semana me ha gustado ponerme aquí, encontrarte y leerte.
EliminarNo es ningún rollo, para nada. Mientras te leía casi me pongo a llorar pensando en esas residencias de las que hablas y que por mi edad, me toca acudir a visitar a alguno de los amigos que ya van descargando por allí sus hijos. Tienes toda la razón y mucho más que se podría añadir.
Con tu permiso he mandado tu lamento a uno de mis Blogs de Tumblr:
http://etarrago.tumblr.com/post/144508662490/los-ancianos-esa-carga
Gracias, amiga y feliz noche.
La soledad si te entiendo
ResponderEliminarEn tu caso tienes la suerte de tener tu compañera
El mio se fue hace 13 años y me quede vacia
Encontre aventuras que llenaron mi vida y segui sin sentir mi edad o soledad
ya que creo qur todo esta en la mente.
La soledad?? te tenes a vos mismo
Vemos soledad en niños abandonados no solo en viejos. Y si estamos solos demos flores o comida al que lo necesita y ese dia te sentiras menos solo
Ponete un sombrero de colores
un poco de rosado en las mejillas
Hace reir
al mundo
y el mundo te dará una sonrisa
Cuando empezamos a dar la soledad que sentimos es menos densa
Un beso inmenso compañero de letras
Y si tambien a
ResponderEliminarveces siento soledad vivo solo con Mucha ►
¿te imaginas?? me vuelve loca
Mis hijos los veo los domingos
No los molesto
no opino
Me he puesto un cierre en la boca
Sonio me visto linda Tengo el pelo mas largo con reflejos Le canto a las noche cuando corro bajo la Luna
y si necesito un ambulancia me tengo a mi y ami cel (911 jaja)
Y la sigo hasta que pueda
mas besos
Hola Enrique,
ResponderEliminarsoy fan número 1 de mi abuela Belarmina. La adoro, y no me veo nada reflejada. Siempre he guardado un respeto a mis abuelos, y los he tenido en gran alta estima.
Hace unos meses leí, tus padres te dan la vida y te enseñan lo mejor que saben con paciencia. Cuando ellos se hagan mayores, no los apartaes de tu vida. Ni les grites, ni te enfades con ellos porque debes devolverles eso que ellos te diereon. Ahora son ellos los que necesitan de ti.
Con mi madre procuro llevarlo a cabo, lo tengo fácil desgraciadamente no la veo mucho vivimos a mil kilómetros.
Un abrazo.
Eres un encanto, Mucha, y todo un ejemplo de como saber vivir en cualquier condición.
ResponderEliminarTus notas me aceleran el sentimiento, tu poesía aún más.
Un abrazo, amiga