22 agosto 2016
Pasa el tiempo sin que nos demos cuenta. Nos devora los sentidos, el alma y hasta, a veces - gran ventaja - la capacidad de odiar ... y es que los años hacen que te vuelvas sentimental, sincero, comprensivo y hasta crees que casi todo lo que antes te parecía el centro del mundo, ahora te parezca una estrella en el olvido. Cambiaron las prioridades ... las ideas quedan.
Perdonad, pero es que, hoy, sentado en un flotador, no es mi mejor día.
Leía hace un rato una recopilación de frases que alguna vez me gustaron y que guardo, caprichosamente, donde nunca recuerdo, fácilmente, donde las escondí. Pero hoy tuve suerte y una vez liberado mi sentir y abrazado a ellas, me propuse hoy recordar una de uno de los grandes maestros de la escritura. ... Gabriel García Márquez
"No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad"
Aplíquensela, háganme caso, decía él en sus momentos más tristes, todo una “Crónica de una muerte anunciada”.
enriquetarragófreixes

Discrepamos, amiga Stella, pero en mi caso así es, fui un limón y ahora soy Stevia. De poder escoger una edad para vivir, sería ésta. No obstante, como tú, coincidimos en lo principal, admiramos al Gran Gabo.
ResponderEliminarFeliz miércoles amiga.