“Everytime We Say Goodbye”, óleo de Jeff Rowland
31 diciembre 2016
Ayer hice algo extraordinario, algo que hago cada año en este mismo día. Hice una carta, de mi puño y letra, y luego me acerqué a Correos a que me la sellaran. La mandé a una dirección astral y sin remite, solo dejé sellados y marcados mis labios en el cierre. Quizás no la reciban, quizás nunca lo sepa, pero la mandé, fui capaz de hacerlo y eso es lo que importa. Pensé, para poder hacerlo, que cuando ya no puedes hablar con quien quisieras, encontrar un medio de hacerlo, debiera ser un objetivo vital de todos y cada uno de aquellos que se nos quedó, como siempre, algo por decirle a ese alguien querido que ahora tanto añoras.
FELIZ AÑO NUEVO, AMIGOS ... daros prisa, ya está ahí
enriquetarragófreixes

Feliz Noche amiga ... no hay palabras, solo sentimientos.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte