07 enero 2017
Sea creyente o no, en determinadas y sagradas cuestiones de nuestra educación, mantengo la idea de que algunas tradiciones ayudan a mantener otras. La Familia el Contrato y la Religión son los pilares de nuestra civilización y así nos lo enseñaron en aquellas viejas escuelas de altas paredes y cánticos al cara al sol de la madrugada. Mientras intento seguir creyéndomelo me hago la inevitable pregunta de siempre: ¿Qué queda de ellos?
"No importa lo que quede de esos pilares, Enrique - me han dicho esta madrugada entre risotadas festeras los más liberales y expresivos oradores de la noche - el hombre siempre encuentra excusas para justificar sus grandes actos e inventará otros pilares para mantener el poder en el poder. Tómate otra copa y no pienses tanto, que ya no tienes edad para estas lindezas."
Y yo, de madrugada, me fui a dormir pensando que no hay nada peor que pensar con sentimiento para no poder dormir ... y me dormí, aún y sin dormir ... antes me oí el parte de las noticias de las cinco ... todo bien, sigo vivo.
"No importa lo que quede de esos pilares, Enrique - me han dicho esta madrugada entre risotadas festeras los más liberales y expresivos oradores de la noche - el hombre siempre encuentra excusas para justificar sus grandes actos e inventará otros pilares para mantener el poder en el poder. Tómate otra copa y no pienses tanto, que ya no tienes edad para estas lindezas."
Y yo, de madrugada, me fui a dormir pensando que no hay nada peor que pensar con sentimiento para no poder dormir ... y me dormí, aún y sin dormir ... antes me oí el parte de las noticias de las cinco ... todo bien, sigo vivo.

Parece que esos pilares no les son necesarios a algunos. Y no me vale la excusa de que la vida avanza, una cosa no tiene nada que ver con la otra ni utilizar tampoco demagogia barata para que nos adormezcan a su manera. Pensar en que esos pilares no se hundan, para algunos como tú y yo, eso sí que es estar colgado de un sueño. Buena noche.
ResponderEliminarHay veces, querida amiga Paz, que no tengo ninguna queja de ser y estar sordo, es decir, cuando no me gusta la conservación me pongo a escuchar por mi lado malo, el izquierdo y... se vive mejor.
EliminarFeliz noche, amiga.
Tanto para cambiar, tantas ideas y cuan pocas fuerzas amiga Inma.
ResponderEliminarA mi amigo Campillo lo sigo a diario, tiene una actividad envidiable ... todo un ejemplo como persona y como amigo.
Un abrazo y feliz noche, Inma
Bueno, tengo previsto llegar hasta los 92 pues no es por nada especial, pero es que te quedas sin amigos, querida amiga Tracy y eso, no, eso si que no.
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