Edward Munch
19 febrero 2017
El día no amaneció como debiera, me asusté. Me fui raudo a la ventana, subí la persiana... solo amenazaba lluvia, pero el calendario funcionó, cayó la hoja del ayer y empezó la del nuevo día. Sin apenas leerme, ni sentirme, ni alzarme, me puse a ver sus pinturas en el Tablet y la angustia fluyó por encima de cualquier horizonte. Al final del paseo entre sus diestras pinceladas leo una de sus citas y me di cuenta que no era angustia tan solo lo que nos quería trasladar, era miedo a ese inevitable pero terrible final:
« Caminaba con dos amigos por la carretera; entonces se puso el sol. De repente el cielo se volvió de un rojo sanguinolento, y sentí un estremecimiento de tristeza. Un angustioso dolor me oprimía el pecho. Me detuve, me apoyé en la valla, increíblemente cansado – lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado y sobre la ciudad. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás, temblando aterrorizado – y sentí el grito inmenso, infinito de la naturaleza. » - Edvard munch
Munch murió a la "temprana" edad de 80 años, murió igual que vivió, completamente solo.
enriquetarragófreixes

Ayer tuve un día tenebroso, de sueños estúpìdos y apocalípticos ... ya sabes, un estómago débil y un higado graso.
ResponderEliminarUn abrazo, Celia, muy fuerte