Nada peor que no te dejen ver
Alain Delon in Piazza San Marco, Venice, 1962. Photo by Jack Garofalo
18 abril 2017
Apenas salgo de casa y me meto en el ascensor, mi simpático vecino del segundo, asoma por él con sus dos niñitos y tras el ritual del "holaquetal", el mayor de los enanos suelta un ... "No me gusta ir a casa de la abuela todo el día, me aburro"; Asomo la cabeza en "Admisiones", en el Hospital, y veo a dos niños de unos siete años sentados, haciendo dibujos, en una mesa de despacho; Voy a comprar la fruta del día a mi tienda de la Avenida Holanda, en Fontana, y en el parking de carga y descarga veo a un forzudo joven descargando cajas mientras en el fondo del furgón, sentado en una caja, veo a un chiquillito con cara de estar más aburrido que una piraña en una pecera; Por último, llego a mi Ateneo del Burlesco y,oh, ¡¡ horror !! , está lleno de mamases y algunos papases, todos con niño a cuestas improvisándoles un desayuno con bollería agresiva y zumos de bote. ¿Qué está pasando aquí? - le pregunto a la niña de la cofia de nombre impronunciable, ropa estrecha, (y escasa), y sonrisa de Moulin Rouge - pero es la Loli la que me contesta, apareciéndose como hizo la Virgen de los Evangelios ante el mundo creyente, (bella y luminosa), y me dice: "No pasa nada, Enrique, solo que hoy no hay colegios y los que se encargan del asunto de la Educación, se les olvida que un día sin colegio es igual a un día en el que ningún padre o madre, según sea su ocupación, no pueden trabajar, le tienen que dar el día a los abuelos o le tienen que decir a su estúpido jefe que les ha dado un cólico".
Lo peor del día ha sido que con tal suceso escolar, el Antoine se ha ido a cuidar de sus nietos reconocidos, Leonor a lo mismo, (pero reconocidos), Pere, ídem de ídem y así hasta unos cuantos más que no saben vivir la experiencia de llevar a los nietos al corral del Ateneo o no saben negarse a ser carceleros del encubierto egoísmo y de la "Sinrazón" de nuestros adorables hijos y de esos nefastos políticos - respectivamente - los cuales, (todos ellos), no saben imponerse a sus obligaciones paternales y a la fuerza inimaginable del funcionariado más cruel, también respectivamente.
Lo mejor fue que los que supieron hacerlo, es decir, los que mandaron a sus niños con los abuelos al Ateneo, sí, lo hicieron bien, pues allí hubo amor, compañerismo, fiesta, baile, sonrisas, confetis, serpentinas, Marie Brizard para los mayores y Cola con Hamburguesas para lo niñitos de la "Sinrazón educativa", hasta que, como en la canción de Sabina, "les dieron las diez y las once, las doce, la una y las dos y las tres" y todos fueron conocedores de un vivir que ya no se conoce en el mundo de hoy, sí, hubo comunión entre las chicas de la Cofia, (hoy, hasta la Loli se la puso), los niñitos de hoy, los responsables del mañana y los que lo fueron del ayer ... un día y un escenario ejemplar, muy a pesar de los que dirigen nuestros destinos, nuestros indeseables, inútiles y escasamente enterados, políticos de nuestras entretelas que no se enteran de lo que la Sociedad quiere y necesita.
Nosotros, "La Sociedad Real" vivimos al margen de ellos, (de los políticos, de todos ellos), de sus batallas, de su "Guerra de Poder" ... de su ineficacia, y todo ello sucede mientras se muestran lejos muy lejos de lo que prometieron ... de eso que los más progres llamaron y aún llaman, la "Democracia Real".
Menos mal que nosotros, los de a pié, somos lo mejor de esta Sociedad que resurge muy a pesar de muchos inútiles los cuales, ahora, intentan abanderar un éxito que, sin duda, solo es nuestro, de los invisibles.
Enviado desde S6+Edge
enriquetarragófreixes

Últimamente te veo en una actitud lindamente positiva ... me encanta.
ResponderEliminarUn abrazo amiga María Paz
Tengo también mis momentos aunque quedan desdibujados por aquellos, que sin ser extraordinarios me hacen feliz, puede ser, será con seguridad, que alguien me los haya contagiado con esa vitalidad digna de encomio. Un abrazo.
ResponderEliminarDisfrutar siempre, JLO, claro, y lo peor que es ser invisible, es a veces lo mejor.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sí, por eso les somos invisibles, amigo Little.
ResponderEliminarUn abrazo de viernes