24 julio 2017
Hoy vacaciones, pero antes dejadme que os cuente una corta conversación entre dos compañeros de banco - banco de sentarse - para seguir conviviendo conmigo mismo en la idea de que ser viejo no es ser un "ido", ni un farol apagado en una negra noche en cualquier calle Tapies de cualquier chino de los de antes:
- Oye, mira Jorge, una cosa es morirse y otra cosa es la muerte.
- Pues mira Expedito, yo creo que ambas cosas son distintas pero parecen lo mismo. Lo peor y lo que las distingue a una de la otra, es el tiempo ... el tiempo que tarda una en convertirse en la otra.
Terminaré mi discurso vacacional de hoy con la misma pregunta y respondona respuesta, que le hice a los dos amigos y compañeros de banco y a mi mismo:
- ¿No quedamos en que eso de morirse es sólo un síntoma y que nada tiene que ver ni con la vida, ni con la muerte?
Los dos me contestaron lo mismo: "Enrique, vámonos al Ateneo a por nuestro café y dejémonos de apologías a lo "progre" que ya tenemos muchos años para tanta filosofía inútil".

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