04 agosto 2017
- Seguramente, será, hoy, un mal día para lo de lanzar ánimos a los emprendedores y a los que padecen algún tipo de temeraria inadaptación al realismo vigente en el que, sin duda, estamos inmersos todos, unos más que otros, pero al esquema vital debe sumarse la de las carencias de todo tipo y no hablo, tan solo, de las físicas, hablo de las otras.
- Descubrir, para un hombre en decadencia física, que el bidé es un instrumento vital a la hora de colocarse los calcetines, no es más que un estúpido razonamiento mecánico para resolver asuntos imperdurables. La virtud la tuvo el arquitecto cuando a razonamientos y/o instrucciones de quien conoce su futuro, lo colocó delante del inodoro con un ancho mínimo, eso sí, del aseo, de un metro y setenta y cinco centímetros de modo que ahora, cuando ya no sé como hacerlo, pongo el pié en el borde del bidé, una vez la posadera reposa en la preciosa tapa del inodoro, y pongo mi largo “ejecutivos” en la inalcanzable punta de mi pie para ensartar el dichoso calcetín. Cada día un hallazgo, sí, lástima lo de los diez años de vida que, dicen los agoreros amigos de la vida ajena, que me quedan. Seguramente no sabrán que vivir es lo importante y acostumbrase a vivir con las carencias acaba siendo una virtud que se me hace de mejor provecho que otros que teniéndolo todo en su sitio la aprovechan, (la vida), mucho peor.
- Descubrir, para un hombre en decadencia física, que el bidé es un instrumento vital a la hora de colocarse los calcetines, no es más que un estúpido razonamiento mecánico para resolver asuntos imperdurables. La virtud la tuvo el arquitecto cuando a razonamientos y/o instrucciones de quien conoce su futuro, lo colocó delante del inodoro con un ancho mínimo, eso sí, del aseo, de un metro y setenta y cinco centímetros de modo que ahora, cuando ya no sé como hacerlo, pongo el pié en el borde del bidé, una vez la posadera reposa en la preciosa tapa del inodoro, y pongo mi largo “ejecutivos” en la inalcanzable punta de mi pie para ensartar el dichoso calcetín. Cada día un hallazgo, sí, lástima lo de los diez años de vida que, dicen los agoreros amigos de la vida ajena, que me quedan. Seguramente no sabrán que vivir es lo importante y acostumbrase a vivir con las carencias acaba siendo una virtud que se me hace de mejor provecho que otros que teniéndolo todo en su sitio la aprovechan, (la vida), mucho peor.
- Lo que quizás, tampoco, nadie sepa, o no entienda, es que lo de los diez años es una quimera, quizás sea menos o, quizás, más, quien sabe, además, ¿quien asegura que eso sea lo mejor? ... lo importante es la cantidad de felicidad que puedas ser capaz de desarrollar en cada momento de tu vida, lo demás ... lo demás apenas importa.
No te alargaste, amiga Paz, (nunca lo haces), me gustó "escucharte" ... y mucho.
ResponderEliminarVaya mi abrazo de viernes, tan fuerte como el que tú me envías, para ti.
Feliz resto de viernes que hoy, sin duda, será más largo que otros.
Ya tengo edad para pensar en la muerte y por eso tu entrada me llega, me hace pensar...
ResponderEliminarAl ser mas grande uno se debe aferrar a querer mas tiempo no? Pero es bueno también pensar en la calidad de vida... Llegar a 100 como sea o a unos 85 a pleno? Difícil hablar de números también...
Fuerza y espero que hoy estes mas positivo o alegre 🙋
Totalmente recuperado, amigo JLO, mis lágrimas son puro pataleo lo cual, sin duda, me sirve de placebo para la cura de todos mis males.
ResponderEliminarUn abrazo de sábado