Hacer el amor, conversar, coger el tranvía, ir a un cine de barrio, soltar un piropo a la guapa de turno desde el andamio, leer un libro, tocar la flauta, hacerse un arroz con leche ... todo eso, antes se hacía con cuidado, esmerándose en la forma, sí, se le ponía arte y acento a cada gesto. Hoy ... no, murió el romanticismo y el respeto a las formas y a las costumbres, cualquiera puede ser Consejero de un Banco o de Telefónica y hasta sindicalista mangón. Queda tan poco de aquello que fuimos que no sé si debiéramos habernos quedado ahí en lugar de querer ser ... lo que somos.

Son solo pataletas sin solución, amiga Paz, pero, ah, esa estrella caída ... me alegra saber que ha caído en tu terraza, seguramente te lo mereces.
ResponderEliminarUn abrazo de domingo