Siempre, como no, unos días más que otros, pero en todos ellos, desde hace ya mucho tiempo, quizás demasiado, siempre oigo esta canción, si, en mi caso es la que tengo reservada para el día de las apologías, las que se lancen contra mi. Pero es cierto que cada uno de nosotros tenemos en la memoria esos olores que nos traslada a una infancia que colocamos en el archivo de las felices cosas vividas, y, especialmente, en aquellos días que no son iguales a los otros, por eso nuestra música es como nuestra bandera y somos sensibles a ella, a sus manifestaciones, a sus notas y a sus letras.
Por tanto, resulta que, cuando menos te los esperas, el destino virtual hace que llegue esa canción a nuestro escenario en ese día en que piensas que nunca nada fue mejor, lo cual, aún y no siendo del todo cierto, te encanta creerlo.
Por tanto, resulta que, cuando menos te los esperas, el destino virtual hace que llegue esa canción a nuestro escenario en ese día en que piensas que nunca nada fue mejor, lo cual, aún y no siendo del todo cierto, te encanta creerlo.
Os dejo con esos dulces lamentos que siempre aportan los poemas y la música de Milanés ...
Esta es mi canción:
“Todavía yo no sé si volverá, nadie sabe, al día siguiente, lo que hará. Rompe todos mis esquemas, no confiesa ni una pena, no me pide nada a cambio de lo que da. …”
Esta es mi canción:
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Nada mejor resumido que "el día después". Curioso, a veces, amiga paz, me encanta envolverme en una profunda tristeza, tanto como si de verdad lo estuviese, muy triste.
ResponderEliminarFeliz día sábado, como dicen por mi querida sudamérica
No es un descuido, Conchi a todos nos pasa, no debes preocuparte por eso, aunque, eso sí, te lo agradezco.
ResponderEliminarUn abrazo