02 febrero 2018
En esas sorprendentes noches de sueño en las que últimamente ciertos escenarios vienen atropellando mi imaginación y hasta mi voluntad, un ángel azul puso ahí, en el escenario, la, letra de una inolvidable melodía que, como si de un gran vino se tratara, envejece con una sorprendente vitalidad … y sorprendente realidad. Esa letra, esa melodía, dejaba escapar algún lamento, quizás algún reproche … hablaba de esas de Esas Pequeñas Cosas:.
“Como un ladrón te acechan detrás de la puerta. Te tienen tan a su merced como hojas muertas, que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.”
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