16 noviembre 2020

-Me fui a la Playa muy temprano, sin hacer frío, notaba que ya estamos a mediados de noviembre. El medidor de la temperatura local del teléfono marcaba 19ª C. Miré hacia el horizonte y me dio miedo. Parecía que el fin del mundo estaba cerca. No había nadie a mi alrededor, claro – pensé – Quién va a estar tan loco para venir a esta hora en tiempos de pandemia, cuando lo más probable es que si te da un patatús, no haya nadie que te recoja. Me asusté me apreté lo que cuelga entre piernas y ahí estaban aún y no en otra parte. Susto.

-Me paro en mi rincón favorito de entre los prohibidos, leo las última noticias y me sube la tensión, la ilusión y hasta la bolsa, pero la de mi bolsillo delantero: La vacuna del Covid-19 de Moderna supera a la de Pfizer en eficacia. La compañía estadounidense asegura que su candidata llega al 94,% de efectividad. La Agencia Europea del Medicamento anuncia el proceso de autorización del producto

-Me fui a Azorín, la perfumería/droguería más antigua de Alicante y pregunté: ¿Tienen ustedes una colonia que se llama Otelo? – la chica, con una cara de como aquel que ha visto a un muerto o a un loco, me contesta … ¿Otelo? ¿Usted que edad tiene?

-Por último y una vez en plena reflexión dentro de mi espacio local, que siniestramente administra mis últimas horas … de la mañana, tiro de un ejemplar revistero de mi estante más bajo, abro por la página que tengo señalada y encontré la frase de la Beauvoir que daba justa respuesta a mis preguntas de hoy:
“¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mío es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.”
Saludos, Sandra y, ah, como no, lo decía la letra de una vieja canción: ¿Qué será, será?
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