
17 septiembre 2021
– Hay momentos en que crees estar despierto, en otros, lo sabes.
– Oculista: Se le caen las gafas, pero no se preocupe, yo se las ajusto. Déjemelas que ya lo arreglaré cuando tenga un momento. Fue el lunes, hoy es viernes. Problema, se rompió una patilla de la gafa y es de Armani.
– Compro mis dos barras de pan integral con blanco, (que siempre escasean), y le digo a la linda panadera que me las guarde pues voy al herbolario que está treinta metros más allá. ¿Enrique, le congelo las barras de pan mientras vuelve?
– La frutera me recomienda que los tomates no los ponga en la nevera. Le digo que están muy fríos y me replica: “Claro, están en la cámara frigorífica desde junio”.
– Llega el repartidor del supermercado y … el ascensor está averiado. Llamada al interfono: ¿Se lo subo o bajan a buscarlo?
– No someteré a ninguno de mis escasos pero benefactores lectores, a que deban suponer o investigar, sobre cuál es el final de cada uno de esos diálogos generados en mis encuentros sociales del día, no, solo me estaba yo preguntando si hay que estar despierto para oír todo eso y en un solo día.
– Lo mejor del día, no obstante, sucede cuando mi adorable vecina de no sé qué piso más arriba del nuestro, al cruzarse conmigo en el ascensor en la planta del garaje, se ha vuelto con ojos majestuosos de gata zafiro y elegante ropaje, me ha mirado como si fuera a darme el pésame por algo lúdico imposible y me ha dicho en un tono suave, pícaro, seductor y majestuoso: “Paco Rabanne… ¿verdad?”
Hola Enrique!
ResponderEliminarNo es mucho tiempo para arreglar algo tan imprescindible como tus lentes? me imagino tendrias esos Pacco Rabane para reemplazarlo.
Me parece mucho para un solo dia, cuanto aguante Enrique.... y de remate tu vecina la que no te quita el ojo de encima parece, debe ser su especialidad.
Bueno paciencia amigo, hay cosas peores!!
Revisando tus post anteriores veo que publicaste varios estilos de musica, desde el regaetone hasta el tango de Edmundo Rivero, uno de los tangueros mas famosos de argentina, yo conozco a su hijo Edmundo "Muni" Rivero, aunque no heredo su calidad cocal, lo hace muy bien, aca te dejo un Tango que le compuso al Papa Francisco, ya hace unos años se llama " Ahora Papa Francisco"
https://www.youtube.com/watch?v=U9SgbtCRex4
Y sobre esa frase de creerse que uno hizo las cosas bien, también pienso que tome las mejores decisiones, las que me condujeron a la vida que tengo hoy.
Perdón que no llego a tiempo, es que tengo un proyecto pendiente y estoy tratando de concretarlo, pero siempre vendré a saludarte y ver como estas!!
Un fuerte abrazo!!
De nada debes preocuparte por estar o no estar, amiga Gra, tu esencia dura cientos de años aquí, seguramente unos cien años más que este blog, eres admirable. Tu vocación por estar donde crees que debes, repito, es admirable.
EliminarMe encantó y sorprendió el tango de Edmundo dedicado al Papa Francisco.
Encantado de verte òr aquí. Gracias.
Un abrazo de sábado.
Me tiene muy bien husmeado, Judit. Es un peligro latente.
ResponderEliminarFeliz sábado.
Respondiendo a tu pregunta, Ernesto, no tengo ni puñetera idea de si lee mi blog o no mi querida vecina, pero lo que sí creo, es que está en todo lo que pasa en la vecindad y no se pierde detalle.
ResponderEliminarVivir para ver, Ernesto, has hecho bien en no perder ni un segundo en saber como terminaron mis diálogos sociales del día, no interesa a nadie.
Un abrazo fuerte, compañero.
Amigo Enrique: Después del óptico, la panadera, la frutera, el chico de los recados...te faltaba el comentario del "amable" Ernesto. Realmente, o va en broma o no entiendo que hace E leyendo tu Blog si le causa tanta indiferencia. En fin, "hay gente pa to" que dijo el famoso torero.
ResponderEliminarPor cierto, supongo que el Paco Rabanne que alabó tu vecina es tu perfume, no?
Un cariñoso saludo.
He hecho algunas correcciones en los comentarios pues al parecer, Ernesto a borrado su comentario aquí y en su blog.
EliminarHablando de perfumes te contaré... Esta tarde me ha pasado una cosa que la verdad debía haber reprimido.
EliminarIba paseando y me cruzo con un señor (por cierto que aún estoy en tu provincia, Torre de la Horadada), que debía ser el "Enrique" de esta localidad. ¡Qué aroma!
Sin poderlo evitar y, seguramente en un tono de voz más audible de lo que esperaba, me digo a mí misma: "Qué bien huele". Pero el señor ha pensado que le estaba hablando y ha hecho un gesto de prestar atención... Qué apuro. Así que poco dada a inventar mentiras y menos sobre la marcha, no me ha quedado más remedio que repetirle mi buena opinión sobre su perfume. Ja ja ja
Has hecho bien, Conchi, ese hombre seguro que es un maniático de los olores y le preocupa mucho que el suyo, su olor, sea desagradable.
EliminarBueno, el mundo es así... Es regido por la locura y todo es posible...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Lamento haberte molestado, Ernesto.
ResponderEliminarHola Enrique...
ResponderEliminarNo voy a negar que las poco agraciadas palabras de tu amiga en relación a un comentario mío algo irónico en tu blog, en la misma línea que tu texto, pero sobre todo tus respuestas iniciales a ambos, motivó cierto desconcierto en mí respecto al Enrique que creía conocer desde hace poco tiempo. Me gustaron tus textos, tu frescura, tu dinamismo en este, a veces, adormecido mundillo de blogs.
Y por ello dejé correr el contacto entre ambos.
Tu comentario en mi anterior entrada y en la actual me ha hecho ir a tu blog, y ver ahora tus matizaciones. ¡Aceptadas éstas! Tema zanjado!
Un saludo.