- Nada como saber tocar un instrumento, (musical); saber bailar de puntillas o marcarse un tangazo; saber escribir un Haiku o un Tanka como nuestro amigo Perrotti; saber bajarse en marcha de un viejo tranvía en Lisboa; poder leerse "La Catedral del Mar" en una noche; poder meter un gol de cabeza en la final infantil del fútbol de mi barrio en el 63; sentir las emociones que nos trasladan esos enanos que inundan nuestra ya vieja vida ... o amar de modo infinito a esa mujer.
- Entonces, justo entonces, en todos esos pequeños grandes momentos y otros muchos más, es cuando creo que lo imposible debiera ser morirse ... todo un ruego.
Me recordaste a mi madre ella decía que lo único imposible es la muerte. Te mando un beso
ResponderEliminarExcelente sugerencia... llegado el caso!
ResponderEliminarAbrazo Enrique.
Tengo un amigo muy viejo, de mi edad, que siempre repite: "Mejor morir que vivir muerto" ... y es pura bacanal toda su existencia.
ResponderEliminarUn abrazo, Sandra.