08 febrero 2022
- De esos días que no quieres hablar con nadie y que nada te apetece. Solo quieres estar solo.
- Te sientas en la terraza frente al sol de las once y pierdes la inexistente mirada en el infinito.
- No oyes, no sientes, nada ves.
- Diez minutos, veinte, una hora, quizás dos ... ahí sigues.
- Piensas, por fin.
- La memoria te delata ... has cerrado los ojos, el calor te abraza y te sientes bien ante tan clamoroso silencio.
- Afloran las escenas de ese día, de aquella hora, de todos esos momentos inolvidables que modificas y acomodas, a como solo así quieres recordarlos.
- Ahí quiero quedarme, solo, sin hablar con nadie, sin que nada me apetezca, quiero recordar cuan feliz fui ... y soy, solo eso, mi mundo ya no existe, ahora es otro en el que vivir es un remedio, una necesidad y una fortuna.
- Alguien puso mi canción ... sentí sus labios en mi cuello ... el sueño se hizo realidad:
Siempre esperanzado, Tracy, toda mi vida ha sido así ... un tipo con suerte, mucha suerte.
ResponderEliminarUna delicia esos momentos de la vida que hay que disfrutar intensamente con amor y música!1 Un abarzo
ResponderEliminarGracias, Hanna. Lo intento.
EliminarFeliz jueves.
Adoro esa canción. Me encantan que tengamos los mismos gustos. Una cancion y hasta una sonrisa te cambia el mal día te mando un beso y todo mi cariño.
ResponderEliminarSí, coincidimos y no es la primera vez, Judit, aunque la canción es para no olvidar por cualquiera que llegue a escucharla por primera vez.
EliminarFeliz jueves.
¿Por qué no? ¿Por qué no disfrutar el simple hecho de saberse vivo y en paz con todo y con todos, comenzando por uno mismo? Dejar que la marea de los tiempos llegue hasta nuestra playa y deposite con amable persistencia recuerdos, voces, rostros y caricias. Saberse objeto de amor y amar.
ResponderEliminar¿Por qué no?
Saludos afectuosos, me encanta lo que escribe, Enrique.
A veces hay que parar el reloj y sentarse a pensar, simplemente... Y vivir en soledad feliz...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo
Así es, Ildefonso, muy necesario. A lo largo de toda mi vida lo hice en muchas ocasiones. Dejar todo, sacarme la corbata y empezar a andar en cualquier paseo donde se pueda estar solo ... es una solución que siempre me funcionó.
EliminarUn abrazo, Ildefonso.
¡Confesiones! Reflexiones... Y al final del texto, concreción!
ResponderEliminarAbrazos Enrique.
Tú vives en el Paraíso, querida Mucha. Es noermal que seas feliz ahí.
ResponderEliminarMe alegro muchísimo.
Un abrazo.