Una ciudad vacía (etf)
01 mayo 2022
- Salí a por el pan, el periódico, las verduras y a la farmacia ... y a lo que el destino pudiera aportarme. La ciudad estaba vacía.
- Me paré en un paso de peatones para que pasara esa única persona que andaba por el mundo de mis madrugadas.
- Sucedió algo muy extraño, poco usual, esa mujer con un lindo paraguas de color morado en mano alzó su mano libre e inclinó la cabeza en señal de agradecimiento.
- Que no por parecer intrascendente lo que he escrito, creo que lo sea, ni debiera serlo.
- "Simplemente, no sobrestimes lo que he escrito; de otro modo se me volvería inalcanzable lo que aún espero escribir". (Franz Kafka)

Bellísimo detalle, en estos tiempos en que la buena educación se va perdiendo... Un abrazo, amigo
ResponderEliminarEso creo, Ildefonso.
EliminarUn abrazo.
Necesitamos amabilidad, no dejar morir el rostro humano. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarTodavía tenemos remedio, Maripaz, tienes razón, es reconfortante encontrar en tu camino a gente agradecida.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.
Estoy totalmente de acuerdo contigo, Manuel, que poco cuesta ser amable y agradecido.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lindo gesto y siempre hay que ser amables. Te mando un beso.
ResponderEliminarAsí es, Tracy. Hasta sorprende.
ResponderEliminarPrimordial, amiga Judit.
ResponderEliminarTe mando un beso oceánico.