18 septiembre 2026

Cuando la montaña se derrumba, también lo hace nuestra indiferencia

La tragedia de Nepal vuelve a demostrar que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad devastadora ante la que gobiernos y ciudadanos no podemos seguir mirando hacia otro lado


18 septiembre 2026

LA NOTICIA:


- Un reciente estudio internacional concluye que el cambio climático fue un factor decisivo en la devastadora riada que arrasó zonas de Nepal y China el pasado 26 de agosto. Los investigadores explican que el aumento de las temperaturas provocado por la actividad humana ha acelerado el deshielo de los glaciares y la degradación del permafrost, debilitando la estabilidad de las montañas del Himalaya. A ello se sumaron otros factores, como la actividad sísmica de la región, dando lugar a un gigantesco colapso de roca, hielo, agua y sedimentos que provocó miles de víctimas y daños materiales de enorme magnitud. Los científicos destacan que se trató de una auténtica "catástrofe en cascada", donde distintos procesos geológicos y climáticos se combinaron hasta desencadenar un desastre que supera la capacidad actual de adaptación de las comunidades afectadas. 

Mi opinión:

- Lo sucedido en Nepal no debería sorprender a nadie. Llevamos décadas escuchando advertencias de científicos de todo el mundo y, aun así, la humanidad sigue comportándose como si el planeta fuese un recurso inagotable y no el único hogar que tenemos. Consumimos sin medida, destruimos ecosistemas, contaminamos aire, agua y suelos, y después nos mostramos consternados cuando llegan tragedias cada vez más frecuentes y más devastadoras. Mientras tanto, gran parte de nuestros responsables políticos continúan atrapados en cálculos electorales, promesas vacías y decisiones cortoplacistas, incapaces o poco dispuestos a afrontar con valentía una amenaza que ya no pertenece al futuro, sino al presente.

- Y nosotros, la gente de a pie, ¿qué podemos hacer? Mucho más de lo que creemos, pero también mucho menos de lo que nos quieren hacer creer. Reciclar, ahorrar energía o consumir de forma responsable es necesario, pero no basta. Debemos exigir responsabilidades, votar con conciencia, apoyar políticas ambientales serias y dejar de aceptar la pasividad de quienes gobiernan. Porque cada desastre como este nos recuerda una verdad incómoda: la naturaleza no negocia con discursos ni espera a que terminen los debates políticos. El cambio climático avanza mientras demasiados miran hacia otro lado. Y esa indiferencia colectiva puede acabar convirtiéndose en nuestra mayor tragedia.

1 comentario:

  1. En esta tragedia ocurrió aquello que en multitud de ocasiones dijo mi madre ·cuando dios esta por joder hasta los santos le ayudan".
    Lo grave que esas mentes preclaras que niegan esto parecen estar mas cerca del poder.

    Saludos.

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