Cuando la realidad desmonta los eslóganes
30 septiembre 2026
LA NOTICIA:
- El primer ministro británico, Andy Burnham, ha afirmado que su Gobierno estudiará todas las opciones sobre la futura relación entre Reino Unido y la Unión Europea, sin descartar incluso un eventual regreso al club comunitario.
- Burnham ha reconocido públicamente que el Brexit "hizo más daño que bien" y ha anunciado que en los próximos meses analizarán distintas alternativas, desde mantener la situación actual hasta una mayor integración con la UE, incluyendo la posibilidad de volver a formar parte de ella.
- Las encuestas muestran además un cambio significativo en la opinión pública británica. Una mayoría de ciudadanos vería con buenos ojos solicitar el reingreso en la Unión Europea, mientras que una proporción aún mayor apuesta por estrechar las relaciones con Bruselas. Tras años de tensiones políticas, problemas comerciales y pérdida de influencia internacional, el debate sobre el Brexit parece haberse reabierto en el Reino Unido.
MI OPINIÓN:
- Mientras algunos partidos radicales de distintos países europeos siguen alimentando el discurso de abandonar la Unión Europea como si fuera la solución mágica a todos los problemas, la realidad se empeña en desmontar sus consignas.
- Resulta especialmente revelador que sea precisamente Reino Unido, utilizado durante años como ejemplo por muchos euroescépticos, quien empiece a plantearse seriamente el camino de regreso. El Brexit fue presentado como una liberación histórica, una recuperación de soberanía y una puerta abierta a un futuro mejor. Sin embargo, la experiencia acumulada durante estos años ha demostrado que los costes económicos, comerciales, políticos y estratégicos han sido mucho mayores de lo que prometían sus defensores.
- La Unión Europea tiene defectos, nadie lo discute. Es una estructura compleja, lenta en muchas decisiones y necesitada de reformas profundas. Pero la solución difícilmente pasa por dinamitarla desde dentro o abandonarla desde fuera. En un mundo dominado por gigantes como Estados Unidos, China o India, la fortaleza de los países europeos reside precisamente en su unión y en su capacidad para actuar juntos.
- Los movimientos que hoy reclaman la salida de la UE deberían observar con humildad la experiencia británica. Lo que durante años vendieron como un ejemplo de valentía política se ha convertido en una lección de las consecuencias que puede tener sustituir los hechos por las emociones y los eslóganes por la propaganda.
- Cuando quien se marchó empieza a plantearse volver, quizá ha llegado el momento de que quienes sueñan con marcharse se pregunten si no estarán caminando en dirección contraria a la realidad.
- Porque pocas advertencias son más contundentes que la de quien ya ha cometido el error y ahora contempla regresar.
Fuente: https://tinyl.co/54vh

Enrique creo recordar que gano por una escasa diferencia la salida a la permanencia y que a no mucho tiempo comenzaron a ver el error cometido muchas personas y que fueron erróneamente informadas de las consecuencias.
ResponderEliminarQuienes están a favor de desmontar la Unión Europea están patrocinados por aquellos que no la quieren unida y fuerte.
Saludos.
¡Hola, querido Tomás! Qué análisis tan certero y bien tirado haces sobre ese episodio histórico y la deriva del Euroescépticismo.
EliminarLlevas toda la razón: aquel proceso estuvo plagado de desinformación, promesas irreales y una campaña que apeló más a las tripas que a los datos, dejando tras de sí un estrecho margen que pronto derivó en el arrepentimiento de muchísimos ciudadanos al comprobar las verdaderas consecuencias. Y no hay duda de que a las grandes potencias e intereses ajenos a nuestro continente les conviene una Europa fragmentada y débil, porque una Unión firme, unida y con voz propia resulta incómoda para quienes prefieren la geopolítica de la presión individual.
Muchísimas gracias por traer al debate esta reflexión tan lúcida y necesaria sobre el valor real de estar unidos.
¡Un fuerte abrazo de vuelta, Tomás, y feliz comienzo de octubre!
Es mejor. Te mando un beso.
ResponderEliminarAsí es.
EliminarUn abrazo, Judit