27 enero 2014 - 2017
Una tarde cálida y no me refiero al calor, claro, es de esas tardes en que el catarro se apodera del seso, de las formas, de las ganas de moverte y hace que los pensamientos balanceen hacia donde estuviste alguna vez. Cogidos de la mano, escuchamos esta enorme, triste y preciosa, canción:
Eso creo yo tambiém, María Luisa. hay tantas cosas para ver que no creo me de tiempo a verlo todo hoy y quizás, tampoco, esta semana.
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