28 enero 2014
Gracias Juan, sí, tú eres esa fuente de inspiración que ilumina mi destino y divierte mis instintos. Eres de esa clase de personas por las que uno prefiere seguir viviendo, eres la flor en el desierto, la luz en el cosmos y la puerta del más común de los pecados, si, la carne, pero roja y a la barbacoa. No me casaría contigo porque no habría quien limpiara las copas o tirara las conchas a no se que lugar. Bromas aparte, Juan, yo tb TQ, acojo tu bandera con orgullo, prometo colocarla en lugar preferente.
Enviado de Samsung Mobile Note II

Desde luego, Enrique, Juan debe levantar el ánimo como si fuese una pequeña china del camino. Además, tiene razón: no se pasa, solo una copa. ¡Qué buena gente posees en tu larga lista de amigos, Enrique!
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, amigo argy. Así es.
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