Playa San Juan-Muchavista (Alicante) - (Hoy)
17 abril 2023
- Volvíamos de un largo viaje en coche (largo para mí, unos 100 km), y no podía evitarlo, cogí el camino que me lleva a verle y conseguí en una parada obligatoria, llevármelo a mi objetivo.
- Hay cosas que parecen no tener alma, pero que nos resultan imprescindibles. Dos días sin verlo, sin ver el mar, después de tantos años de buena relación, se me hace insoportable su ausencia.
- Puedo entender, más que nunca, aquello que escribió Benedetti sobre él: ¿por qué seduce? ¿por qué tienta? suele invadirnos como un dogma y nos obliga a ser orilla...
- Últimamente el teclado me evita e intenta conseguir que escriba poco o menos, lo cual es siempre susceptible de interpretación según se observe desde un lado u otro de la pantalla que recibe sus impulsos.
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¿Crees que no tenga una?; yo creo que se nutre bellamente de las almas que lo contemplan, que le hablan, que lo llaman, que lo respetan y hasta lo veneran; y eso se desarrolla en un cúmulo de almas que lo viven, volviéndose una con él.
ResponderEliminarTendremos que hablar con el teclado y ponerle un ultimátum, a ver si se aplica. Enrique.
Abrazo
Así es, mi muy estilosa MdN, tendremos que hablar con él.
EliminarAbrazo fuerte, sensible mujer.
He leído tu poema y me he sentido como si fuera yo mismo quien lo hubiera escrito (si supiera hacerlo como tú, claro).
ResponderEliminarUn abrazo, compañero.
Yo nací en la Barceloneta (Barrio marítimo de mi Barcelona querida), y desde entonces nunca me he separa de él. He viajado, he tenido estancias fuera de mi origen, he recalado lejos de él, pero siempre junto a él. No podría vivir sin verlo a diario, a ie o en coche, pero tengo que verlo.
ResponderEliminarDices muy bien, ,él forma parte de mí, Ilduara.
Gracias.
Disculpa mis errores, pero he perdido las gafas.
ResponderEliminarQue bonito escribes, Tatiana. Nuestra madre universal, seres de agua, seducidos por su extensión y todos necesitamos su mirada. Tienes un muy lindo escribir.
ResponderEliminarGracias.
Gracias, Tracy, tú también eres una gran enamorada de él y a su orilla acudes siempre que puedes.
ResponderEliminarBueno, cada cual se enamora de su entorno natal, tú tienes una vista extraordinaria de tu bello mundo, Judit. Vives en un lugar muy bello, maravilloso. Nada que envidiar a los que vivimos cerca del mar.
ResponderEliminarUn abrazo, escritora.
Tú eres un ser privilegiado, Ernesto, por aquí, en un residencial que tuve la suerte de dirigir allá por los años 84/85, la torre de 22 plantas, está a unos 100 m del mar en una empinada ladera cerca de la playa de la Albufereta en Alicante y, como no, le pusieron de nombre, los promotores, Monteymar, lo mismo que tú tienes, pues 30 minutos es un paseo y el monte de aquí no tiene nada que ver con el tuyo. Vives en el Paraíso.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, amigo.
Tienes una gran suerte, Majo. El mar es la vida para quien nace y vive en él.
ResponderEliminarUn abrazo.