Cuando la desinformación enciende los ánimos y pone a prueba nuestra convivencia
28 agosto 2026
La Noticia:
- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirma que el detonante inmediato de la crisis migratoria y los episodios de violencia racista en Ceuta (30–31 de julio) fue un bulo difundido en redes sociales .Señala a la “internacional reaccionaria” como responsable de aprovechar ese bulo para imponer un relato de caos, con el objetivo de “desestabilizar y fracturar Europa”
- Menciona explícitamente a Elon Musk, dueño de X, por su papel en la propagación de esa narrativa. Destaca que el 40% de la conversación sobre Ceuta en esa red, entre el 27 de julio y el 10 de agosto, se produjo en inglés, lo que refuerza la idea de una campaña internacional coordinada
- Según Albares, lo que se difundió no era información, sino un intento de imponer la idea de un colapso de la seguridad y de una supuesta amenaza civilizatoria
Mi opinión:
- Sigo pensando que lo ocurrido en Ceuta demuestra hasta qué punto un simple bulo puede convertirse en chispa para incendiar el ánimo colectivo. Me preocupa que actores externos aprovechen cualquier distorsión para sembrar miedo y confusión, pero también creo que nuestra fortaleza como sociedad está en no dejarnos arrastrar por relatos interesados. Frente al ruido, conviene mantener la calma, contrastar la información y recordar que la convivencia se sostiene mejor cuando no cedemos a quienes buscan dividirnos.
Fuente: https://tinyl.co/4uJU

Hay mucha gente que se cree a pies juntillas lo que se dice en las redes y son muchos mas, mas poderosos y mejor organizados los que introducen bulos que aquellos que informa de manera fehaciente.
ResponderEliminarComo nos dices como el dialogo no lo hay ya que podemos tener puntos de vista diferente de como hacer una cosa y se dialoga como diría el otro igual vemos que esa cosa si tiramos por la calle de en medio es lo mejor para todos.
Saludos.
Dices que hay mucha gente que cree a pies juntillas lo que se dice en las redes y es verdad: los bulos circulan con más fuerza, más organización y más potencia que la información fehaciente, y eso explica buena parte de lo ocurrido. Señalas también que, como no hay diálogo, se pierden los matices y las posibilidades de entenderse, porque podemos tener puntos de vista distintos sobre cómo hacer una cosa y, si se habla, igual se descubre que tirar por la calle de en medio es lo mejor para todos. Tu comentario encaja muy bien con el fondo del post: la fragilidad de una frontera cuando la desinformación sustituye a la conversación.
EliminarUn fuerte abrazo, Tomás.